Paraguay es un país digno de visitar debido principalmente a la belleza de sus paisajes, a la amabilidad de sus gentes y a lo curioso de sus historias, de sus anécdotas y porque no de su día a día.
Una jornada en este país da para mucho ya que son muchas las novedades y sorpresas que el viajero experimenta encontrándose en este lindo país.
En Paraguay no hay muchos monumentos ni museos que ver por ese motivo lo bello es compartir con la gente; por lo que la gastronomía es uno de los factores más importantes. Si se encuentra en el interior del país podrá disfrutar de la bondad de las gentes que aunque tienen poco que ofrecer siempre sacan algo de comer para el turista. Es esta la esencia del Paraguay.
Los paraguayos son amantes de comenzar el día con café con leche o con cocido que es la hierba mate que se quema y que es de exquisito sabor. Ambas elecciones las acompañan de unos pequeños trocitos de pan a los que llaman coquitos.
Es muy común ver a los cocideros por las calles. Estos son personas que tienen café o cocido en termos y lo venden en vasitos de plástico.
Los habitantes de este país son muy aficionados a los remedios caseros y naturales por eso se puede observar como muchos de ellos echan a su cocido una cucharada de maní molido, que no es otra cosa que cacahuetes molidos. Esta además de dar sabor da fuerzas para todo el día y como muchos de ellos dicen: aumenta la potencia sexual.
El desayuno suele hacerse hacia las 7.00 de la mañana con lo que a las 10.00 el paraguayo ya ha tomado un descanso en su trabajo para almorzar contundentemente. Y es que en Paraguay nunca se deja de comer.
A la hora del almuerzo nos encontramos que los puestos de comida callejeros están repletos de gente que o bien adquiere chipa so´o que es una especia de empanada rellena de carne picada o degustan la rica empanada de mandioca que suele estar rellena de carne, pollo, o jamón y queso y que es curioso ver como la meten en un pedazo de pan ya que aquí la empanada se come con pan. Algo más contundente son las tortillitas que son una especie de masa de harina y huevo o bien un plato de soyo que es un caldo con arroz, aceite, sal, cebolla de hoja, huevos y carne molida.
A todos estos platos les acompaña el picante que siempre acompaña a las comidas paraguayas.
Tras haber llenado el estómago entonces es el momento de comenzar con el tereré que es la yerba mate servida en la wampa a la cual se le echa agua muy fría y se pasa de unos a otros. Obviamente parece que más que un almuerzo hemos hecho una comida pero es a partir de las 12 del mediodía cuando se empieza con la comida que se caracteriza por ser un único plato pero de fuerte sabor y aporte calorífico.
Muchas son las especialidades paraguayas que podemos encontrarnos en las casas de comidas o restaurantes. Así entre sus cartas aparecen platos como el puchero de carne con fideos y verduras o los porotos que son alubias negras con las que se hacen diferentes guisos. Metiéndonos de lleno en platos caldosos podemos encontrarnos con el locro que es una sopa de maíz acompañada de carne, el bori bori que es una sopa compuesta por bolitas de harina de maíz, pollo, verduras, cebolla, ajo, perejil y patatas, o el caldo de gallina.
Otra de las especialidades paraguayas es el bifecoua que es un caldo compuesto por un filete de ternera, un huevo frito, cebolla, jugo de soja y diferentes verduras. Un buen reconstituyente que suelen tomar los oriundos del país después de una noche de “farra”.
En lo referente a carne es en Paraguay donde podemos disfrutar de la calidad de este producto. Así es muy común encontrarnos con la milanesa que es un filete rebozado con pan rallado y huevo; o la marinera que consiste en un plato en el que al filete de ternera se le recubre con una masa de harina, huevo y leche.
Para todo aquel que le guste lo abundante debe comer un bife a caballo que es un filete de ternera que apenas se ve a simple vista ya que está recubierto con varias capas de cebolla y un huevo frito.
En el apartado de pescados nos encontramos con amplio surtido procedente del extenso río Paraguay; así pueden degustarse platos como el chupín de pescado, el surubí con verdura al horno o rebozado, o la dorada que se asa a la parrilla.
Hay que destacar también el exquisito caldo de mandi ´i que es una sopa de pescado acompañada de verduras y condimentada fuertemente. Uno de los mejores lugares donde sirven el caldo de pescado es en el Mercado 4 que es un gran mercado en el que se vende de todo o en el famoso bar llamado Lido situado en el centro de la ciudad donde todos los turistas suelen hacer su parada para poder disfrutar no sólo del caldo de pescado sino también de sus excelentes jugos de frutas entre los que te encuentras de todos los sabores como naranja, melón, sandía, frutillas (que son las fresas), mango… Todo un placer para el paladar es degustar estos jugos acompañados de leche como el de coco con leche.
Con referencia a los platos que hemos citado anteriormente debemos decir que todo aquel que no quiera comer un gran plato siempre puede pedir medio plato ya que eso disminuye el precio aunque para los europeos jamás serán platos caros ya que se come por menos de 1 euro.
Si entramos en el fin de semana veremos como las principales ciudades se quedan desiertas los domingos ya los paraguayos se reúnen en casas para hacer el típico asado a la estaca que suele acompañarse de salchichas, choricitos, butifarra… y como no de la mítica cerveza paraguaya que es de excelente sabor y que apenas lleva gas con lo que no hay nada mejor para combatir el fuerte calor de esta tierra que sentarse con una Pilsen y disfrutar de su calidad.
Otras bebidas que nos encontramos en este país son los vinos nacionales o la caña paraguaya que destaca por su alta graduación . Una de ellas es la famosa Aristócrata.
En lo que a dulces se refiere en Paraguay nos encontramos con el rico arroz con leche o la mazamorra que es el locro o maíz hervido que se mezcla con leche y se endulza.
Además existen dulces de muchas frutas como de mango, guayaba, mamón, leche. Estos postres suelen venderse en la calle por señoras que las recorren con un gran canasto sobre la cabeza donde llevan estos dulces.
También son exquisitas las mermeladas de naranja, pomelo o batata.
A medida que nos adentramos al interior del país veremos como en las carreteras hay mujeres vendiendo la famosa chipa paraguaya. Muchas de ellas se han hecho famosas debido a su simpatía a la hora de ofrecer las chipas que las portan en una canasta sobre la cabeza. La chipa es una especia de masa hecha con almidón de mandioca, huevos, manteca, sal, queso blando, queso rallado y leche.
Otra de las especialidades paraguayas que suelen comerse en invierno es el mbeyu que está compuesto por almidón, leche, sal y grasa de chancho, que es como se le denomina al cerdo en este país.
Por supuesto quien acuda a esta país no puede dejar de probar dos de los platos más típicos que se come a cualquier hora del día. Estos son el chipa guazú y la sopa paraguaya. Ésta última especialidad aunque pueda parecer un plato caldoso no lo es ya que es como una especie de bizcocho elaborado con harina de maíz, aceite, agua, cebolla, sal, queso paraguay, huevos, y leche.
Otra de las características de la gastronomía paraguaya es su afición por tomar a modo de infusión los denominados “yuyos” que son plantas medicinales que ellos los ingieren o bien en el tereré o bien en infusiones. Entre ellas destaca el té de cáscara de naranja quemada que es muy sabroso y que se utiliza como remedio contra la gripe.
Es obvio que todo el que acude al Paraguay regresa con algún kilito de más. Este país, en el que sus gentes acogen con los brazos abiertos al turista, es un lugar mágico que se nutre de los contrastes existentes en su día a día que hace que todo aquel que visita este país quede enamorado de él ya que a pesar de su caos interno, la belleza se respira en cada rincón del este verde paraíso.

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